Cómo ser un suplente de lujo
(y ganarte el puesto)
Este tema me toca de cerca.
Lo he sufrido y también lo he disfrutado.
¿Por qué?
Porque no sienta bien cuando el entrenador dice el once titular y no escuchas tu nombre.
Porque ser suplente no está mal si sabes enfocarlo.
El problema viene cuando ni el jugador ni los padres saben enfocarlo correctamente.
El futbolista se enfada cuando no juega y el padre aun más.
Esto provoca que la situación se vuelva más complicada.
Se genera un circulo de negatividad que se siente. El entrenador lo siente.
Hazme caso.
Ir con “cara de perro” a entrenar después de no jugar en el partido del fin de semana no es la solución.
Yo me equivoqué en este aspecto (bastante).
Te cuento dos situaciones totalmente distintas.
Año 2007, tenía 17 años, jugaba en la máxima categoría de juvenil del futbol español.
En el Rayo Majadahonda, División de Honor.
Una liga muy competitiva y bonita a la vez.
Ahora lo valoro más, pero por aquel entonces no disfrutaba lo suficiente.
Había partidos que jugaba de inicio y otros tantos que no lo hacía.
Echaba las culpas al entrenador por no sacarme de titular. Creía que era el máximo responsable.
Eso me tenía muy mosqueado y cuando me sacaba 10 minutos, mi rendimiento no era bueno. Mi pensamiento era:
“Ahora me sacas…después de estar 35 minutos calentando en la banda”
¿Cuál fue el resultado por pensar así?
Jugar cada vez menos y meter cada vez menos goles.
No aproveche la oportunidad que se me presentó. Era un privilegiado por estar en esa liga y con esos jugadores tan buenos.
Metí goles en esa temporada porque talento tenía, pero podría haber metido muchos más con la mentalidad correcta.
Ahora te cuento la segunda situación.
Año 2021, jugaba en el equipo de mi barrio, el C.D Canillas, en la segunda mejor liga de Madrid.
Capitán y máximo goleador histórico del club.
Y cualquiera pensaría:
“Eso es porque siempre juega de titular”
Pues no, era capitán y el máximo goleador alternando titularidades con suplencias.
¿Por qué?
Porque entendí que cada jugador tiene un rol importantísimo en los buenos resultados de un equipo.
Los titulares no son más importantes que los suplentes.
De hecho, en esa temporada, todos los goles que metí sirvieron para sumar puntos cruciales para el ascenso del equipo a tercera división.
Y casi todos fueron saliendo de suplente.
Se me pone la piel de gallina al pensarlo.
Cuando estaba calentando en la banda visualizaba como iba ser mi gol cuando saltase al campo…
Analizaba los puntos débiles de la defensa.
Era muy observador, no me entraba ansiedad por querer salir al campo.
Aceptaba los minutos que me daban con agradecimiento.
Podía jugar al fútbol una vez más. Una oportunidad más para ayudar al equipo y demostrar mi valía.
Es increíble. Primero se creaba en mi mente y luego en el campo.
Ese año ascendimos y me retiré del fútbol.
Había cumplido mi objetivo.
Disfrutar y hacer disfrutar a los demás.
Todo futbolista en etapa de formación tiene una gran oportunidad por delante para jugar a un gran nivel.
Entrenar la mente es algo indispensable si quieres ser profesional y disfrutar del fútbol.
Salgas de titular o de suplente SIEMPRE tienes que dar el máximo para que tu equipo gane. No hay más.
Bueno sí, hay más…
Pero para ello tendrás que unirte al Máster de Solodelanteros.
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Abrazo de gol,
Guillermo Lamarca

